URUGUAY/SALUD//
Fundamentos desde la psicología médica. Aspectos
psicológicos orientados a mejorar la calidad de atención para la
disminución del daño por aborto provocado.*
Ivana Leus
Cecilia Stapff
Introducción
Desde diferentes perspectivas nos proponemos trabajar en los distintos aspectos que conforman la maternidad.
Cuando
trabajamos con las situaciones que derivan de lo que llamamos
idealización de la maternidad, (mujer embarazada, feliz de esperar un
hijo) lo hacemos con cierta comodidad, aunque con cierto grado de
stress pero sin mayores conflictos con nosotros mismos. Pero trabajar
con mujeres en situación de aborto inducido , mujeres que cursan un
embarazo que no planificaron ni aceptan, que están embarazadas y por
múltiples razones no quieren o no pueden ser madres, o no tienen
disponibilidad ni interna ni externa para hacerse cargo de otro hijo,
nos genera otro tipo de stress, nos genera conflictos internos. Implica
acercarnos a una realidad muchas veces silenciosa, silenciada, oculta,
que a veces no queremos ver o si la vemos la juzgamos porque no
corresponde al ideal cultural de maternidad. Le damos la espalda
o le huimos, como si al alejarla dejáramos de verla y no
existiera o por lo menos no nos tocara.
Se estima que en nuestro país se realizan aproximadamente 30.000 abortos por año y se producen 55.000 nacimientos.[1]
Entonces
nos corresponde como profesionales de la salud, (con el compromiso de
actuar dentro de los principios de la bioética-principio de autonomía)
trabajar con los distintos aspectos de la maternidad, los que
concuerdan con nuestros ideales y los que no.
Será necesario revisar nuestros ideales para poder trabajar con la realidad.
Esta realidad es
por sí misma, determinada por múltiples factores, no es en función de
nuestra mirada; aunque la neguemos existe igual.
Decidimos
asumirla y transitar por un camino posible, en el que nos planteamos
dejar de dar la espalda para dar la cara, mirar a los ojos y escuchar
éstas situaciones que forman parte de la realidad y que hacen al drama
del aborto.
Desde
este posicionamiento se construyen Iniciativas Sanitarias contra el
aborto provocado en condiciones de
riesgo.
-Fundamentacion
En
el marco del proyecto de Iniciativas Sanitarias contra el aborto
provocado en condiciones de riesgo, surge la necesidad de tener en
cuenta los aspectos psicológicos que intervienen en esta situación,
tanto del técnico como de la usuaria y su familia, con la finalidad de
lograr un abordaje integral de dicha problemática.
Entendemos
entonces, que en el abordaje del aborto como problemática psicosocial,
inciden diversos factores (éticos, ideológicos, culturales,
religiosos, etc.) ya sea en los profesionales que asisten a la
mujer en la consulta, como en los diferentes actores del servicio de
salud. El manejo de estos factores puede influir y a veces determinar
el camino que tomará luego la mujer y también podrá condicionar la
forma en que la mujer procesa internamente esta experiencia, o sea de
las consecuencias psicológicas de ésta situación. [2]
Una
atención de alta calidad en casos de aborto es componente esencial de
todos los servicios de asistencia sanitaria a la mujer. Las
pacientes necesitan apoyo psicosocial y la actitud que los técnicos
adopten influirá en la calidad de la asistencia dispensada.[3]
La
OMS enuncia: las mujeres que intentan resolver el problema de un
embarazo no deseado pueden sentirse a menudo en una posición de
vulnerabilidad, especialmente frente a los servicios de salud.
Necesitan ser tratadas con respeto y comprensión. Por lo tanto, los
proveedores de salud deben ser un apoyo para la mujer y brindarle información
de modo tal que pueda entenderla y recordarla, y pueda así tomar la
decisión de realizarse o no un aborto, dentro de lo permitido por la
ley, libre de inducción, coerción o discriminación. [4]
Según estudio de Zoelse y Blacker (1991)[5]
un 10% de las mujeres que se realizan un aborto transitan por
complicaciones posteriores (duelo patológico, depresión, etc.), y un 90
% padecen un duelo leve, pero su aborto sigue teniendo un peso
importante en sus vidas.[6]
Muchas
mujeres sufren problemas después de realizarse un aborto. Aún cuando
solo el 10% experimentan consecuencias psicológicas más graves, esto
representa un problema sustancial para la salud pública, considerando
la cantidad de abortos que se realizan cada año. [7]
Investigaciones
de este tema relatan que la mayor parte de las mujeres que presentaban
síntomas psicológicos a partir de realizarse un aborto eran las
que no habían podido tomar la decisión por iniciativa propia sino como
resultado de presiones externas (familiares, pareja).[8]
La
situación de aborto implica una situación vital estresante, un
"problema psicosocial" que requiere un espacio de escucha, fundamental
para la toma de decisión y para favorecer el procesamiento
interno de dicha situación.[9]
Según lo enunciado por IPAS[10]
en el modelo de consejería, cuando la mujer recibe apoyo emocional,
será más receptiva a la información para tomar decisiones y disminuyen
las dificultades psicológicas a largo plazo.
Conceptos fundamentales para comprender la perspectiva psicosocial.
-Idealización de la maternidad
Entendemos el concepto de idealización de la maternidad
como central para la comprensión de los aspectos psicológicos que se
juegan tanto en el profesional como en la mujer y su entorno, y por lo
tanto también en la situación de consulta.
Pertenecemos
a una cultura de origen judeocristiana en la que se trasmite de
diferentes formas no solo la valoración sino la idealización de la
maternidad.
A
través de diferentes mensajes culturales y de la educación diferenciada
por género, se realiza un proceso de internalización de un "ideal
maternal" en el que lo social intersubjetivo se transforma en
intrasubjetivo. Expresiones como "la felicito, señora, está embarazada
" (sin tener en cuenta que para esa mujer, en ese momento y situación,
puede no ser una buena noticia), imágenes de los medios de
madres e hijos bonitos y felices, da cuenta de la expectativa social y
del mensaje implícito de que la maternidad debe ser siempre motivo de
felicidad, que la mujer naturalmente desea ser madre. [11]
El
Ideal maternal contiene el mito de la maternidad como atributo
constitutivo de la supuesta "naturaleza femenina" como un hecho
inmutable y eterno.[12]
El
concepto del "instinto maternal" así como la mujer "naturalmente
creadora "es un concepto pasible de ser cuestionado. Este jerarquiza la
dimensión animal, biológica del ser humano, adjudicando las nociones de
fijo y estable, mientras desjerarquiza la dimensión social del concepto
que implica su vinculación con el devenir histórico.[13]
Para comprender la psicología de la maternidad es central manejar el concepto de ambivalencia. La
maternidad está pautada por la ambivalencia, o sea por la coexistencia
de afectos contrapuestos mas o menos concientes. Aún los embarazos más
normales, planificados y cuidados, son por ejemplo, fuente de
alegría y a la vez malestar por los cambios corporales, o por la
interferencia con proyectos personales, etc.
La maternidad en la medida que es idealizada, oculta la existencia de
otros aspectos, justamente los no ideales. Hablamos de las dificultades
en la maternidad, de cuando el embarazo es motivo de angustia y
preocupación, cuando se busca la interrupción de la gestación por
diferentes causas, o la entrega en adopción, etc. Desde el ideal
cultural, se las llamaría "malas madres”, mientras que teniendo
en cuenta ambos lados de la ambivalencia, se podría pensar por ej. la
entrega en adopción como la forma posible que tiene esta madre de
proteger a su hijo.
-Aspectos psicológicos del técnico
Los
profesionales presentan mayores dificultades frente a la atención del
aborto que ante otras situaciones, por aspectos relacionados con la
formación médica, ética, religiosa, la ilegalidad y el estigma que
rodea a la palabra.[14]
El
técnico, al igual que la mujer, está inmerso en una cultura que
idealiza la maternidad. Este aspecto ideológico está en juego además de
otros elementos que se movilizan como su propia historia, idea de
la vida, de la sexualidad, sus valores, religión.
Desde
el rol del médico que atiende a una mujer en situación de aborto, ésta
se vuelve una instancia incómoda, generando un estrés particular,
desplegando una diversidad de emociones contradictorias. [15]
Justamente
se ven enfrentados a la ambivalencia de la maternidad, a la realidad
que muestra las maneras contrapuestas de vivir la noticia del embarazo.
Cuando
una mujer manifiesta a un médico su decisión de abortar, desencadena
una reacción defensiva, un gesto de evitar "compromisos", absolutamente
desproporcionado. [16]
Por
un lado genera incomodidad por la sensación de exposición por lo
ilegal, por el temor a ser juzgados por colegas, lo que ejerce cierta
presión social a evitar el abordaje profesional. Por otro lado se
desencadenan múltiples identificaciones en la situación de
consulta con la mujer, con su pareja o acompañante (que a veces
tiene otra posición),y también con el feto, lo que se ve intensificado
por la experiencia de la ecografía. (15)
A
partir de la situación conflictiva interna con que se enfrenta, por
los sentimientos que moviliza, de rechazo, censura, de cierta
comprensión, pero contrapuesto a veces con su pensamiento y con
posturas ideológicas que imponen la felicidad de la maternidad como un
deber, puede tomar el camino de evitar tomar contacto con la
situación para no sentirse cómplices de un acto que reprueban .Tomando
distancia de ésta situación tan conflictiva, mantiene su imagen como
profesional vinculada a las mujeres que sí se corresponden con el ideal
maternal.
Este
lugar de resguardo de la propia imagen en el ideal social, o intento de
resolver la vivencia conflictiva, actúa como obstáculo para considerar
el significado particular que adquiere la gestación para la mujer que
desea interrumpir su embarazo, de acuerdo a su historia, su situación
de vida, etc. y como consecuencia descuidaría la salud de la
mujer que se encuentra en esa situación.
Entendemos que estos aspectos actúan como "barreras" en el abordaje de la consulta.
De
alguna manera esto se manifiesta en su actitud - mas allá del
conocimiento de la normativa, de tener claro racionalmente lo que debe
hacer - y juega un papel en el vínculo que establece con la usuaria, ya
que se trasmite a través de un lenguaje verbal y no verbal (gestos,
tonos de voz, miradas de censura, mensajes punitivos), condicionando
determinadas preguntas o respuestas, ejerciendo (conciente o
inconscientemente) cierta presión a tomar determinada decisión.
El posicionamiento paternalista desde el ideal social, también se
expresa a través de la intolerancia a la ambigüedad que pueda
expresar la usuaria, a sus manifestaciones emocionales, o no pudiendo
escuchar con respeto a la mujer con sus historias.
Hay estudios que han demostrado[17]
la dificultad en los profesionales de la salud para lidiar con
problemas de la esfera social y de la subjetividad humana, sobre todo
en aquellos con formación en un modelo estrictamente biomédico. Esto no
implica una inhabilidad práctica sino dificultad en visualizar aspectos
sociales.
Otra
forma de evitar la sensación de conflicto interno al abordar la
situación, es minimizar la importancia de la decisión,
banalizándola. De ésta forma ,se establece, de manera involuntaria,
una alianza con el mecanismo de negación de la mujer como defensa
ante la angustia, cuando aparece en ella como despreocupación. Aunque
éstos casos sean los que generan menos incomodidad en el técnico, es
importante que se abstengan de establecer tal alianza para
posibilitarle valorar la decisión en su justa medida, lo que tendrá
importancia en la evolución saludable posterior.
Todos
éstas actitudes tienen incidencia en las repercusiones a corto y largo
plazo, por las conductas que puede favorecer (por. ej. buscando ayuda
fuera del sistema sanitario) y mas adelante en la manera en que la
mujer va a procesar la situación.
Se
ha podido comprobar la importancia de la subjetividad de los
profesionales en su manera de abordar estas situaciones, en el rol que
se ubica, y como el trabajo con estos aspectos implica un cambio en
éste posicionamiento que redunda en beneficios para el profesional así
como para la usuaria. Este trabajo tiene que ver con revisar
concepciones desde lo conceptual y desde lo afectivo, pudiendo
identificar y expresar los sentimientos en juego, visualizar valores y
su repercusión en el comportamiento. De ésta manera se estrían
diminuyendo las "barreras", con lo que el técnico se puede relacionar
con mayor respeto a la mujer y sus historias, trasformando la distancia
y resistencia en compromiso mediante un aumento de seguridad y
coherencia entre lo técnica y moralmente correcto.[18]
-Aspectos psicológicos de la mujer
Desde el punto de vista psicológico, para la mujer, la experiencia no se agota en algunas consultas o un acto médico.
Tiene
un proceso anterior, en el que la mujer ya debió atravesar una serie de
barreras internas (asumir su embarazo y evaluar la posibilidad de no
continuarlo, temor a ser juzgada) que culmina - a veces - con su
concurrencia a la consulta inicial. Tiene también un proceso posterior
en el que deberá transitar inconscientemente, por un proceso de duelo y
de alguna manera integrar la experiencia a su historia vital.
Para la mayoría de las mujeres el aborto es una experiencia muy perturbadora que prefieren no repetir[19], una experiencia sobre la que el grado de satisfacción va disminuyendo a lo largo del tiempo. [20]
Un alto porcentaje de los nacimientos son producto de embarazos no planificados. El deseo
no necesariamente está presente en la primera etapa del embarazo
y, aún presente, puede tener contenidos diversos: deseo de quedar
embarazada (comprobar la fertilidad), deseo de criar un hijo (pauta
reproductiva cultural, acceso a un estatus valorado socialmente,
necesidades personales).
El deseo se desarrolla o no y adquiere significados en el curso del embarazo.
Cuando
una mujer se embaraza sin haberlo planificado, en muchos casos se va
construyendo el deseo y es aceptado, y ese niño es esperado con
afecto. Otras veces el embarazo no es aceptado y se plantea la
posibilidad del aborto y en otros pocos, la entrega en adopción.
En
estas circunstancias, la mujer se encuentra en una situación de crisis,
definida por lo abrupto del cambio que se introduce, por un colapso
momentáneo de las capacidades adaptativas del Yo, por la temporaria y
relativa desorganización a nivel de la mente.[21]
La decisión depende de su situación familiar, de pareja, económica,
condiciones de vida, expectativas personales, así como otros elementos
mas alejados de su conciencia como la imagen de sí misma como mujer y
de su cuerpo en la función de procreación[22], etc.
Ante
la noticia del embarazo se suceden en la mujer una serie de etapas que
van desde una fase de shock, de negación, hostilidad, depresión y
reorganización; a través de las que se va incrementando el grado de
conciencia de la situación y por lo tanto de libertad para elegir.
Luego
del aborto la mujer debe realizar inconscientemente un proceso de duelo
pautado, entre otras cosas, por lo que significó ese embarazo y por la
manera en que se tomó la decisión, etc.
Factores relacionados a dificultades psicológicas posteriores:
Nos
referiremos a continuación a aquellas situaciones que el técnico
debería tener en cuenta en la consulta por aborto ya que se asocian con
un aumento de la probabilidad de que ocurran complicaciones
psicológicas posteriores al mismo.[23]
Personales:
·La existencia de elementos depresivos en la mujer, así como de antecedentes psiquiátricos.
·Que tenga ideas de autoeliminación aunque sea a nivel de la fantasía.
·Que atraviesen crisis vitales importantes en el momento de la consulta
·La existencia de otras pérdidas recientes perinatales o de otro tipo
·Abortos anteriores reiterados
·Que considere al aborto como una solución mágica a sus problemas.
·Mujeres jóvenes, adolescentes.
Ambientales:
·Que otras personas hubieran tomado la determinación de abortar
·Que haya discordancia en la pareja respecto a la decisión.
·Que no exista un soporte social disponible
·Que no se pueda hablar del tema en el tiempo de la decisión y posterior(13)
·Que la mujer se haya criado en el marco de una educación centrada en la represión y repudio al aborto.
·Religión antagónica al aborto
·Aborto reiterado como método de planificación familiar.
Motivos de derivación o co-consulta:
Puntualizaremos
ahora aquellos indicadores que de ser observados por el médico o
partera en la consulta, ameritarían una derivación a psicología médica
o una instancia de consulta conjunta con psicólogo, ya que pueden
superar la posibilidad de abordaje de los técnicos y requerir un
diagnóstico situacional más afinado así como un manejo
especializado de la entrevista para poder visualizar y trabajar
los aspectos emocionales. (9)
ØCuando se trata de adolescentes, en que la decisión de interrupción del embarazo es tomada e impuesta por uno o ambos padres.
ØCuando no hay acuerdo en la pareja.
ØCuando hay intromisiones importantes a nivel familiar.
ØCuando la mujer duda profundamente acerca de la realización del aborto.
ØCuando coinciden con situaciones de crisis vitales o eventos traumáticos.
ØCuando la mujer tiene antecedentes psiquiátricos o psicopatológicos importantes.(5)
ØCuando se reitera el aborto utilizado como método de planificación familiar.
ØSituaciones de abuso sexual, violación o incesto.
Se
ha demostrado que el poder detectar estos indicadores de riesgo
sirve para identificar mujeres vulnerables que necesitan o se
beneficiarían con una intervención psicológica oportuna.(5)
-¿Como disminuir estos los factores ambientales?
Situación de consulta
La
situación de aborto implica una situación vital estresante, un
"problema psicosocial" que requiere un espacio de escucha, fundamental
para la toma de decisión y para favorecer el procesamiento
interno de dicha situación. (9)
.
Recordamos
que la mujer está en una situación vital de suma vulnerabilidad y la
respuesta que reciba del sistema de salud a sus demandas, es de
importancia central para el desarrollo saludable o disfuncional de todo
el proceso.
De ahí destacamos el valor de la consulta como instancia fundamental para intervenciones técnicas orientadas a la prevención.
"Hablar
a otro ser humano que la escuche, puede ser el único medio que tiene de
descubrir o de reencontrar el sentido de una dignidad de mujer, que
cree haber perdido en éste trance su fecundidad que no previó y que la
desespera".(2)
Propuesta para construir un posicionamiento alternativo del técnico
Según las Directrices técnicas y gestoriales de prevención y tratamiento en Complicaciones del aborto – OMS(4)
una atención de alta calidad en casos de aborto es componente esencial
de todos los servicios de asistencia sanitaria de la mujer. Las
pacientes necesitan apoyo psicosocial y la actitud del personal
influirá en la calidad de la asistencia dispensada.
Es
por eso que el personal deberá estar capacitado para atender este tipo
de mujeres, para de esta manera adoptar un perfil apropiado para esta
situación de consulta.
Resaltaremos algunas de las características esenciales del técnico en la situación de consulta:
•Crear
condiciones para que la mujer tome sus decisiones de acuerdo a su
convicción, situación y ejercicio de sus derechos, renunciando a
orientar la decisión, respetando el principio de autonomía.
•Sostener
un espacio de escucha (10). Hablamos de una escucha activa en ese
encuentro con esa mujer y su drama, con una actitud de respeto y
comprensión de sus sentimientos.
•Esta
posibilidad de hablar sin ser juzgada, la ayuda a tomar conciencia y
comprender el sentido de la situación que está viviendo, dándole la
importancia que merece para tomar una decisión responsable.
•Disminuir
la ansiedad que pueda sentir la mujer, en la medida de lo posible por
los tiempos breves, para poder pensar y hablar sobre la situación, sin
banalizarla.
Este posicionamiento expresaría a través de las siguientes actitudes:
oDeberá tener una actitud positiva e imparcial: esto permitirá que la mujer pueda sentirse contenida, en un clima de confianza con la seguridad de que no va a ser juzgada.
oComprensivo, atento, sensible, respetuoso ante las emociones de la mujer, asegurando la confidencialidad de la consulta.
oGenerar un clima que anime a la mujer a exponer sus necesidades, dudas y preocupaciones.
oInformarla utilizando un lenguaje claro con términos comprensibles [24]
oPermitirle que hable de su salud, sentimientos y situación personal.
oAbstenerse de imponer su opinión y creencias.
oAyudarla a esclarecer sus sentimientos.
Para cuidar al cuidador
Como
ya expusimos anteriormente esta situación suele resultar muy estresante
para el técnico por lo que sería importante que pudiera contar con un
espacio de comunicación regular donde se pueda intercambiar sobre las
causas del estrés así como de los temores y dificultades que le generan.
Esta instancia se enmarca en los denominados espacios de autocuidado, (grupos Balint) tan importantes en los trabajadores que están sometidos a un alto monto de estrés por su tarea cotidiana.
Describimos algunos factores de protección del desgaste en la tarea para tener en cuenta en los equipos de salud:
- instancias de formación
-posibilidad del grupo de continentar afectivamente a sus integrantes.
-el sentirse formando parte del grupo especializado
-sentirse respaldado por el grupo
-roles definidos y respetados
-normas de funcionamiento claras
También
integran estos espacios, las instancias de distensión, de intercambio
con compañeros de trabajo, el poder realizar actividades recreativas en
el tiempo libre, los espacios entre las guardias, etc.
Referencias Bibliográficas:
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[19] Barros A., Santa Cruz A., Sanches N. Nós fizemos aborto. Revista Veja, año 30, número 37, 17 setembro 1997, pág. 26-33.
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[24] Kleinman RL, ed. Family planning handbook for doctors, 6ª ed. Londres, Federación Internacional de Planificación de la Familia 1988
25 Dapueto J.J. - Francolino C.
Utilización de focus group en el desarrollo de un protocolo de
investigación clínica sobre desgaste en la tarea (Burn-out) 1er.
Congreso Uruguayo de Psicología Médica y Medicina Psicosocial.
Montevideo 1998.
*Publicado en "Iniciativas sanitarias" , ed. Leonel Briozzo. Montevideo, Arena, 2007