ADICCIONES/
Tres duelos en la adicción
Daniel Lapunov
No
existe salida de una adicción sin renuncia. A lo que se ve enfrentada
una persona a la hora de querer dejar su adicción es a tres duelos: Por la sustancia de elección, por el “ personaje” de consumo y por los compañeros de consumo, como lo señalaba la doctora Raquel Peyraube en su trabajo clínico.
Los
técnicos que trabajamos con usuarios de drogas, debemos tener muy
claros s estos conceptos ya que es la herramienta con la que contamos
para identificarlos en ellos y ayudarlos a que los puedan ver y luego
aceptar su renuncia, ya que en su generalidad tienen escasa conciencia
de cada uno. En todo caso con la droga es que llegan con un cierto
grado de cuestionamiento. Cualquiera de estos tres elementos
mencionados, son motivadores de recaída.
Sustancia de elección:
La persona que consulta en la mayoría de las oportunidades puede
cuestionar su relación con la droga elegida, lo que la misma le está
provocando y lo mal que le hace pero igual puede encontrarse lejos de
querer renunciar a la misma. Esto es igual en cualquier sustancia:
alcohol, opiáceos, cocaína, marihuana, tabaco, etc. Tiene que ver con
los estadios de cambio pero aquí para entender lo que sucede hay que
ver algunos aspectos de lo afectivo, se observa con frecuencia una
similitud en la adicción y las relaciones patológicas. Aquí también les
cuesta separarse de lo que les hace daño, en los dos casos a pesar de
ser concientes del perjuicio ocasionado por la sustancia, o por otra
persona, se siguen vinculando igual con ella. La persona
entiende a nivel racional lo dañino del vínculo establecido con la
sustancia y sin embargo siente unos deseos irrefrenables de hacerlo
igual. En parte se explica porque también están jugando aquí los
aspectos biológicos del cerebro anterior basal que al llegar mediante
pensamientos al funcionamiento mental determina la conducta irracional.
En la mayoría de los casos se da que racionalmente los usuarios saben
que tienen que dejar y tienen muy claro que deben hacerlo pero no están
dispuestos afectivamente a hacerlo, a comprometerse con esta decisión.
Estos consumidores son los conocidos como “contempladores”. No
han llegado aún a la convicción que, según me parece, en ésta predomina
lo afectivo sobre lo intelectual. En la clínica se ve que cuando
empiezan a integrar todo esto es cuando están más dispuestos a
comprometerse para sostener una abstinencia. Debemos tener mucho tacto
para saber el tiempo de cada uno y manejar nuestros deseos y ansiedades
ya que nuestro arte consiste en hacer que aceleren el proceso natural
de salida de una conducta que les está haciendo daño, presionar a
alguien a que deje sería como un profesor de Ed. Física que va a
preparar a alguien para correr una maratón sin ninguna experiencia y le
pide el primer día que corra diez kilómetros. Seguramente esa persona
se va a sentir bastante frustrada con su intento y puede experimentar
que no puede hacerlo, por eso nunca exigirle a alguien algo que no está
preparado para hacer es bien importante, y cuando uno solo está
racionalmente queriendo cortar con la droga hay que ayudarlo a que
pueda integrar lo afectivo para poder comprometerse con tal decisión.
Para
acompañar a un usuario a renunciar a una droga hay que tener claro el
significado que tiene para él, aunque a veces no son concientes los
motivos por los cuales no la puede dejar del todo. Siempre debemos
manejar este trabajo desde los parámetros de la entrevista
motivacional, es decir, ayudando a la persona a que llegue por si misma
a ir entendiendo lo que le sucede y como funciona su psiquismo. Esto se
realiza en el conjunto de aspectos a trabajar en los grupos o espacio
individual según modalidad elegida. Cada recaída es un momento propicio
para ayudar en la toma de conciencia de la necesidad de alejamiento de
la droga.
Se
puede aplicar también una técnica que es básicamente para
contempladores, se indaga sobre los motivos para seguir consumiendo y
por los cuales no hacerlo. Se escriben en el pizarrón las motivaciones
que la persona encuentra para seguir consumiendo y las que lo mueven
para no hacerlo. Se hace que la persona los contemple un minuto y se
empieza mediante preguntas a confrontar lo que sostiene el consumo.
Un
usuario podría decir " fumar me da seguridad", nosotros le diríamos
para que escuche lo que dice desde otro lugar, " vos me decís que fumar
te da seguridad" "de que otra forma en tu vida podrías conseguir
seguridad", otro diría "yo consumo para evadirme de la realidad" aquí
lo confrontaríamos con la misma modalidad anterior.
Tener
en cuenta siempre que la confrontación directa puede levantar las
defensas y la persona cerrarse en la justificación de su consumo a
veces con argumentos irracionales, por eso confrontando mediante
preguntas no lo sienten como un ataque y es un mejor camino para que
lleguen a la comprensión de su problema. La técnica del pizarrón tiene
que ver con que están muy proyectivos y verlo afuera es más fácil aceptarlo y entenderlo en sí mismos.
Recordar siempre que nosotros no somos magos ni genios lo único que
hacemos es acelerar procesos que se pueden dar espontáneamente en
cualquier persona. El tiempo de aceptación es relativo puede
llevar semanas, meses o hasta años, depende mucho de las
características de personalidad, se ha visto en la clínica que
pacientes con trastornos límites de la personalidad o cuadros que se
acercan a el, se hace mas difícil este trabajo y tener un poco
compensadas las conductas de consumo y síntomas de su personalidad es
lo que podemos hacer por estos pacientes.
Mientras
el usuario este con nosotros siempre podremos hacer algo por su cambio.
Tenemos que desarrollar una alta tolerancia a la frustración ya que la
evolución de estos es con muchos retrocesos y necesitan que
nosotros estemos bien parados para recibirlos luego de cada una de sus
recaídas.
Personaje de consumo: Se da principalmente en sustancias como alcohol, cannabis, éxtasis, cocaína, pasta base y en las otras en menor grado. Tiene
que ver en como es reconocido por los demás, en alcohol puede ser el
que mas tolera o el peleador, en THC se le puede dar por filosofar, el
que con cocaína y OH se desinhibe y se anima a hacer cosas que
fuera del efecto le parecerían vergonzantes.
Han
desarrollado una identidad en relación a sus compañeros de consumo que
es reconocida por estos y esto le da un sentido de pertenencia a un
grupo, lo saca del momento angustiante que puede estar viviendo o el
vacío por el cual pueda estar pasando o simplemente al adolescente le
va dando un lugar de reconocimiento sin que exista un malestar de
fondo.
Trabajar
este tema con los usuarios es muy importante ya que en la medida que se
empiezan a alejar del entorno, a entender que ya los compañeros de
consumo no tienen el mismo objetivo que él, a veces retornan al
circuito por aburrimiento o por sensación de vacío mas bien que por
tener ganas de consumir, el punto es que las ganas de consumir aparecen
cuando ve a los compañeros o a la sustancia. Debemos trabajar
aquí con intensidad sobre cambio en el estilo de vida y acompañarlo a
que pueda estructurarlo.
Este
personaje se extraña y hay que tener en cuenta que a veces estamos con
alguien de 35 años que hace 20 consume. Es importante informar aquí que
la vivencia que tendrán al principio es la misma que padecen las
personas con exilio político o económico, los primeros tiempos estarán
solos hasta que empiezan a hacer nuevas amistades, también podemos impulsarlos a que recuperen las que en un momento perdieron o abandonaron.
Este
trabajo es arduo y más cuando asciende cantidad de años en consumo de
la persona. La estructuración de un nuevo estilo de vida es lo que nos
va dando seguridad de que sigan abstinentes.
Entonces
es importante acompañar a estos usuarios a transitar estos momentos,
una buena relación terapéutica es elemental así como también un grupo
de sostén.
En
la clínica les enseñamos a diferenciar el personaje de la persona. La
persona es í,ntegra, siente, piensa desea, se proyecta, tiene en cuenta
a los demás, el personaje solo piensa en consumir y como conseguir
dinero para hacerlo. Cuando les enseñamos a discriminarse de esa parte
de sí mismos tratamos de que lo identifiquen dentro de sí y se puedan
decir "pero que estoy pensando". Reconocer la parte de sí a la que
tienen que renunciar concientemente y por sí mismos sin ninguna
imposición nos garantiza que están transitando un proceso de
recuperación del control de sus vidas que es la vía de salida en una
adicción en lo que refiere a lo psicológico.
Compañeros de consumo: Hacemos
alusión aquí a los otros usuarios con los cuales se mueven en la vida
cotidiana. Sabemos de la importancia del grupo para la vida en
sociedad, desprenderse de este va a ser algo no tan fácil y
sabemos que es elemental que se retiren del entorno con el cuál
consumen. No sucede en todas las adicciones tener compañeros con los
cuales se consume, en muchos casos consumen en soledad, alcoholismo en
la mujer, abusadores de psicofármacos, muchos usuarios de PBC y también
de otras drogas.
La
sociedad de hoy en todas las capas sociales principalmente en la
marginal y obrera agrupa en las esquinas a los jóvenes, estos son
lugares dónde se esparcen, le llaman en su jerga "parar","yo paro en
tal esquina", o "aquel para en tal lugar", no es menor este termino ya
que son lugares dónde logran ser aceptados y reconocidos y pasan a ser
lugares de contención, yo los veo como lugares donde logran parar el
ruido de su mundo interno, lugares donde logran frenar del malestar que
aqueja sus vidas por problemas en sus casas en si mismos o propios de
la edad. El problema es que la subjetividad que van generando en estos
grupos tiene que ver con hábitos sociales poco saludables ya que el
consumo de alguna droga siempre está presente. Los hogares de
pacientes, por lo que vemos en la clínica, son lugares de poco o
inexistente contención. Y si aquí vamos a la Teoría del aprendizaje
social lo que van modelando de los demás son conductas sociales que
poco le van a servir para su vida en comunidad y que puede degenerar en
una enfermedad como la adicción cuando usan drogas. Esto sucede en
Montevideo desde barrios marginales hasta en clase media alta (plaza de
Villa Biarritz).
Una
de las primeras recomendaciones nuestrasDaniel Lapunov es alejarse del
entorno ya que la presión social directa he indirecta que encuentran en
estos lugares es demasiado fuerte al comienzo del tratamiento y por
mucho tiempo en el mismo. Les es más difícil a los adolescentes o en
los primeros años de juventud alejarse del entorno.
En
estos tres aspectos debemos hacer mucho énfasis a lo largo del primer
año de abstinencia total. Luego el trabajo va mas dirigido hacia el
cambio en el estilo de vida o sostén del logrado. Ocurre muchas veces
que los usuarios se alejan de la droga, del los compañeros pero sin
haber hecho una renuncia, la toma de conciencia de el motivo por el
cuál se retiran nos garantiza que vamos avanzando en el tratamiento.
Este trabajo lo podemos llevar adelante en lo individual pero es más aprovechado en lo grupal ya que pueden ver en otros lo que les sucede a ellos mismos.
BIBLIOGRAFÍA
Miller, W.R., y Rollnick, S. (1991). Motivational
Interviewing: Preparing People To Change
Addictive Behaviors. Nueva York: Guilford Press.
Prochaska, J.O., y DiClemente, C.C. (1984). The
Transtheorical Approach: Crossing Traditional
Boundaries of Therapy. Homewood, IL: Dow-
Jones-Irwin.
Bandura Albert y Walters Richard H. (1983) "Aprendizaje social y desarrollo de la personalidad”